Cómo convertir una situación de la vida en una lección de idioma extranjero
Una buena lección de idioma no siempre comienza con una regla gramatical o una lista de palabras. Puede empezar con una simple situación de la vida: entras a una farmacia, compras un billete, te registras en un hotel o pides comida en un café. De una situación así se pueden obtener frases útiles, vocabulario, modelos de habla y tarjetas para repasar.